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Uso de la tecnología de rayos X en la preservación de los bienes culturales

Los objetos históricos son un testimonio de nuestro pasado cultural. Hablan de personalidades, de naciones, de hecho, de la humanidad. La tarea más importante para mantener los bienes culturales es preservar este patrimonio. Para hacerlo, estas piezas de arte y artículos cotidianos deben ser cuidadosamente examinados e investigados.

Cada cultura tiene sus tradiciones, sus rituales y sus épocas artísticas. Solo por la forma en que están diseñados los objetos los historiadores pueden leer mucho sobre las personas que los usaron originalmente. Con frecuencia la composición material es característica de un período de tiempo específico o región. Por lo tanto, un análisis preciso del material puede permitir distinguir objetos originales de falsificaciones o detectar partes que se agregaron más tarde.

Para no dañar estos objetos a menudo delicados y valiosos, el método de examen debe ser lo más suave posible. Por lo tanto, el análisis no destructivo de fluorescencia de rayos X es ideal para analizar bienes culturales.

Dado que fue diseñado como un instrumento de mano flexible, el instrumento de fluorescencia de rayos X XAN 500 de Fischer es conveniente para usar fuera de un laboratorio. A pesar de su pequeño tamaño está equipado con el software WinFTM® completo. Además, el análisis de parámetros fundamentales permite que las aleaciones desconocidas sean inspeccionadas por sus componentes sin calibración previa.

El XAN 500 fue probado en el Museo de Artes Aplicadas GRASSI en Leipzig para examinar un atril de águila. La pieza presumiblemente databa del siglo XII o XIII y fue hecha en Italia. Debido a que el atril consta de varias partes con diferentes elementos estilísticos, el restaurador sospechó que no todos estos elementos eran originales.
 

El análisis de aleación con el XAN 500 mostró que la pieza estaba hecha de tombak, un latón de alta calidad con un alto contenido de cobre. Todas las partes mostraron concentraciones comparables de cobre, zinc y plomo, un claro indicador de que todas las partes eran originales. Además, se encontraron rastros de níquel, estaño, hierro y antimonio en la aleación.

El análisis de fluorescencia de rayos X basado en el método de parámetro fundamental permite detectar todos los componentes de una aleación. De esta manera, los conservadores pueden elegir los materiales correctos para restaurar los bienes culturales con la mayor fidelidad posible con el fin de preservarlos para las generaciones futuras.

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